
“El marco y su lienzo guardan una relación simbiótica; es posible que el marco sea secundario con relación al lienzo, pero este se beneficia de aquel por la protección que le suministra, por el alojamiento que le proporciona y por la amplificación que otorga a su existencia.”
Con esta premisa se trabaja cada día, desde hace más de 60 años, en el taller de Enrique Santos.
En efecto, esta historia comienza cuando mi padre, Alfredo Santos Oñaderra, restaurador en el Museo del Prado, decide montar un taller de enmarcación para poder proporcionar a las obras de arte esa protección y conservación que necesitan, a la vez que la definen y la finalizan.
Con el tiempo, fascinado por este maravilloso mundo del arte que mi padre me transmitió, me hice cargo del negocio y comencé una extensa andadura a través de grandes pintores y prestigiosos galeristas que han puesto en mis manos sus mejores obras. A través de todos ellos he dado a conocer mi taller de marcos (Artesan) en todos los círculos de arte de Madrid, del resto de España e incluso de varios países de Europa que solicitan mi asesoría en el arte para enmarcar arte.